¿Alguna vez te has preguntado cómo los meteorólogos pueden decir por dónde un ciclón va a pasar y por dónde no? La verdad es que no es un análisis fácil de realizar, muchos factores físicos afectan la trayectoria de una tormenta, desde el calor de las aguas, el calor de la atmósfera y la humedad, hasta las presiones barométricas en el área encima, debajo y dentro de la tormenta, así como a sus costados, corrientes de aire frías o calientes, los momentos de día y de noche, en fin un sin número de elementos se combinan para guiar el ciclón hasta su destino final.
Por supuesto que realizar tales cálculos, con tantas variables distintas a tomar en cuenta serían imposibles de realizar aunque fuera el grupo más ilustre de científicos de todo el mundo. Para tales fines se necesitan la ayuda de la tecnología avanzada y las computadoras más potentes del mundo capaces de realizar millones y millones de operaciones por segundo que puedan manejar cientos de variables y finalmente crear un pronóstico lo suficientemente preciso para ser tomado en cuenta y realizar las advertencias y avisos necesarios.
Para realizar las operaciones de prónosticos existen seis modelos principales utilizados por distintas entidades en el mundo, cada uno realiza distintos cálculos y toman en cuenta distintas variables para realizar su pronóstico final. Dichos modelos son: GFDL, GFS, UKMET, NOGAPS, HWRF y BAMM.
Para saber más sobre las características de cada uno de estos modelos puedes visitar la página de Weather Underground (inglés) o “Googlear” por cada una de las siglas.