Bosques de República Dominicana
Un especial de

Bosque Húmedo

Entre el paisaje y la agricultura indiscriminada

Entre la lluvia, la biodiversidad y las montañas

Un refugio natural que abastece al país

Si al internarse en una zona boscosa lo primero que llama su atención son árboles altos de hojas anchas, troncos cubiertos de musgos y un ambiente donde la lluvia parece estar siempre al acecho, probablemente se encuentre en un bosque húmedo.

Es el ecosistema forestal más extenso de la República Dominicana. Abarca 721,853 hectáreas, equivalentes al 39.8 % de la cobertura forestal nacional, según el último Inventario Nacional Forestal del Ministerio de Medio Ambiente.

Su presencia se extiende desde la llanura costera del Caribe hasta la Cordillera Central, el valle de San Juan y las sierras de Bahoruco y Neiba. La humedad permanente convierte estos bosques en refugio de numerosas especies de flora y fauna nativas y endémicas.

También albergan los principales afluentes que alimentan los ríos dominicanos, una riqueza que, paradójicamente, los hace más vulnerables frente al avance de la agricultura y al crecimiento poblacional en busca de agua y suelos fértiles.

Bosque seco de República Dominicana con árboles autóctonos
El guardaparques Juan Céspedes muestra dos árboles de jobos rodeados de un árbol de higo, en el área de bosque húmedo de Los Haitises. (DIARIO LIBRE/LUDUIS TAPIA)
Bosque seco de República Dominicana con árboles autóctonos
La presencia de musgo en los troncos, como en esta cigua laurel (Ocotea floribunda) que se conserva en Los Haitises, es señal de buena salud. (DIARIO LIBRE/LUDUIS TAPIA)
Bosque seco de República Dominicana con árboles autóctonos
Dos guardaparques guían al equipo de Diario Libre por un sendero para recorrer el Parque Nacional Los Haitises por Los Limones, Monte Plata. (DIARIO LIBRE/LUDUIS TAPIA)
Bosque seco de República Dominicana con árboles autóctonos
Reserva Científica Loma Quita Espuela, en San Francisco de Macorís. (DIARIO LIBRE/NEAL CRUZ)
Bosque seco de República Dominicana con árboles autóctonos
Esta especie de mariposa malaquita (Siproeta stelenes stelenes) vista en Los Haitises es endémica del Caribe. (DIARIO LIBRE/LUDUIS TAPIA)
Ejemplar de helecho arborescente gigante (Cyathea arborea) dentro de la reserva científica Loma Quita Espuela
Ejemplar de helecho arborescente gigante (Cyathea arborea) dentro de la reserva científica Loma Quita Espuela. (DIARIO LIBRE/LUDUIS TAPIA)
Video

La agricultura, el conflicto sin resolver

En Los Limones, una comunidad rural de Monte Plata, la agricultura representa el principal sustento de unas 800 familias asentadas dentro del Parque Nacional Los Haitises. Los límites de esta área protegida han sido modificados al menos cuatro veces desde su creación inicialmente como reserva forestal en el 1968, y hoy abarca 631.68 kilómetros cuadrados.

Las huellas de la fragmentación del hábitat son visibles en la zona de amortiguamiento. La práctica de tumba y quema para sembrar yautía, plátano, ñame y coco ha transformado el paisaje y degradado terrenos donde todavía sobreviven árboles centenarios, como la cabirma santa (Guarea trichiloides), la carolina (Pseudeobombax ellipticum) y la ceiba (Ceiba petandra).

Hablar sobre este conflicto con los residentes exige cautela. Entre muchos moradores persiste el temor de documentar la situación debido al historial de enfrentamientos entre ocupantes de terrenos y autoridades ambientales.

Pero Los Limones no es el único escenario donde estos ecosistemas enfrentan presión en Los Haitises. En Sabana de la Mar, provincia Hato Mayor, una de las zonas mejor conservadas del bosque húmedo kárstico, la deforestación también avanza. Los mogotes sirven de refugio a aves como el pelícano (Pelecanus occidentalis) y la tijereta (Fregata magnificens), mientras la expansión agrícola continúa alterando el paisaje.

Solo en el 2025, el Servicio Nacional de Protección Ambiental (Senpa) arrestó a 422 personas en el Parque Nacional Los Haitises. En el primer cuatrimestre del 2026 fueron 48.

Bosque seco de República Dominicana con árboles autóctonos
Estos árboles los secó el hombre. El uso de químicos para secar y cortar es una táctica usada por los agricultores. (DIARIO LIBRE/NEAL CRUZ)
Bosque seco de República Dominicana con árboles autóctonos
Área depredada próximo a la loma La Canela, en la reserva científica Loma Quita Espuela, en San Francisco de Macorís. (DIARIO LIBRE/NEAL CRUZ)
Bosque seco de República Dominicana con árboles autóctonos
Árbol de caoba centenaria (Swietenia mahagoni) aún se conserva en Los Haitises. (DIARIO LIBRE/LUDUIS TAPIA)
Caseta de un agricultor en Sabana de la Mar, dentro del parque Nacional Los Haitises, que aún no ha sido reubicado por las autoridades.
Caseta de un agricultor en Sabana de la Mar, dentro del Parque Nacional Los Haitises, aún sin reubicar por las autoridades. (DIARIO LIBRE/NEAL CRUZ)
Protección entre presión

La advertencia detrás de la tala

"No pase por esta finca sin el permiso del dueño". El letrero marca el límite entre un potrero y parte de la loma La Canela, dentro de la reserva científica Loma Quita Espuela, ubicada entre las provincias Duarte y María Trinidad Sánchez.

Creada en 1992, la reserva ha recuperado cerca de un 1 % anual de cobertura forestal en sus aproximadamente 72.5 kilómetros cuadrados. Además, protege especies amenazadas como la jutía (Plagiodontia aedium) y el solenodonte (Solenodon paradoxus), así como el 12 % de la diversidad florística endémica del país, con especies como la cola (Mora abbottii) y el palo de vela (Tabebuia ricardii).

Aun así, la presión humana no ha desaparecido.

"Si antes había 100 conucos, puede que ahora haya cinco, pero ellos se mantienen haciendo alguna intervención, cortando o sembrando cacao para mantener la posesión", explica Santa Rosario, directora de la Fundación Loma Quita Espuela.

La disputa por la tierra sigue siendo uno de los mayores desafíos. La deforestación, la tala, el uso de herbicidas, la erosión de los suelos y hasta la remoción de letreros de la reserva forman parte de las acciones empleadas por algunos agricultores para conservar o reclamar terrenos dentro del área protegida.

"Si a nosotros se nos compensa con un precio digno, tendríamos que salir; nuestro pueblo es dichoso porque tiene una reserva", afirma Julián Gabino Almánzar, agricultor residente en El Valle, una comunidad ubicada dentro de Quita Espuela donde su familia se estableció en la década de 1940.

A estas amenazas se suma la presencia de especies invasoras introducidas para programas de reforestación, como las acacias (Acacia mangium) y el pino caribeño (Pinus caribaea), que desplazan a especies nativas y endémicas.

Conservación

Lo que hace falta

Para Luis Carlos López, coordinador del Parque Nacional Los Haitises, una de las principales necesidades es aumentar la cantidad de guardaparques y personal de vigilancia, además de fortalecer la logística para enfrentar los delitos ambientales.

También considera necesario elevar los requisitos para quienes integran los organismos de protección ambiental, con el propósito de evitar vínculos indebidos entre las autoridades y los agricultores.

“Tenemos pocos militares y hay muchos guardias corrompidos; ese es el problema del por qué no se ha acabado el conuquismo”, lamenta.

En Loma Quita Espuela, la prioridad es reforzar la vigilancia con tecnología, aumentar el personal técnico y resolver de forma definitiva los conflictos por la tenencia de la tierra mediante compensaciones económicas, plantea Víctor Almánzar, pasado director de la fundación.

Un análisis del Global Nature Watch determinó que la República Dominicana perdió alrededor de 27,000 hectáreas de bosque húmedo primario entre 2002 y el 2025, decreciendo en un 9 % y representando un 7 % de la cobertura arbórea total del país en ese período. La agricultura intensiva fue la causante del 73.7 % de estas pérdidas, mientras que los asentamientos y las infraestructuras del 4.1 %.

El Ministerio de Medio Ambiente reconoce que los asentamientos agrícolas constituyen la principal amenaza para los bosques húmedos, al fragmentar las poblaciones de flora y fauna, reducir el flujo genético y acelerar la extinción.

Pese a ello, no está clara la estrategia oficial para frenar la expansión de los asentamientos ni el monitoreo a las especies amenazadas. La institución tampoco informó cuántos agricultores permanecen en áreas protegidas, cuántos han sido reubicados, cómo fueron compensados ni cuáles medidas se toman para evitar su regreso.

Frente a ese escenario, la Evaluación Nacional de los Ecosistemas en República Dominicana, publicada este 2026 por el Consorcio Ambiental Dominicano junto con otras organizaciones, recomienda fortalecer el ordenamiento territorial y la vigilancia para frenar asentamientos y conflictos por el uso de la tierra, además de impulsar la economía circular y la gobernanza participativa, ante la alta presión que enfrentan los bosques húmedos.

7,250

Reserva científica El Zorzal

En San Francisco de Macorís se reforestaron 7,250 tareas destinadas antes a la ganadería, favoreciendo el retorno y avistamiento del zorzal de Bicknell, un ave migratoria que depende de los bosques húmedos dominicanos para pasar el invierno.

86

Gavilán de La Española

Los programas de conservación han aumentado la población nacional de esta especie endémica. Solo en Los Limones se monitorean unas 86 parejas y se capacita a las comunidades sobre su importancia ecológica.

Conservación y esperanza

Iniciativas que demuestran que recuperar el bosque sí es posible

Aunque los bosques húmedos enfrentan amenazas constantes, diferentes proyectos públicos y privados demuestran que la restauración de estos ecosistemas puede generar resultados reales para la biodiversidad y las comunidades.

San Francisco de Macorís

Reserva Científica El Zorzal

La reserva ha restaurado 7,250 tareas que anteriormente estaban destinadas a la ganadería, favoreciendo la recuperación del bosque húmedo y el regreso del zorzal de Bicknell.

Los registros del zorzal de Bicknell pasaron de apenas 19 de los 107 puntos de avistamiento al inicio del proyecto a 56 en la actualidad.

Lomas totalmente reforestadas dentro de la reserva privada El Zorzal, en San Francisco de Macorís
Lomas totalmente reforestadas dentro de la reserva privada El Zorzal, en San Francisco de Macorís. (DIARIO LIBRE/NEAL CRUZ)
Bosque seco de República Dominicana con árboles autóctonos
Gavilán de la Española (Buteo ridwayi) en Los Limones, en la zona de amortiguamiento del Parque Nacional Los Haitises. (DIARIO LIBRE/LUDUIS TAPIA)
Los Limones

El regreso del gavilán de la Hispaniola

Gracias al programa financiado por Fondo Peregrino, la población pasó de 51 adultos en 2010 a 439 individuos registrados en 2023.

En Los Limones se monitorean actualmente 86 parejas, mientras las comunidades participan en programas de educación ambiental.

Pedro Brand

Recuperando la microcuenca del río Higüero

El proyecto combina especies agroforestales como cacao, limón y guanábana con árboles maderables para restaurar la naciente del río y generar ingresos sostenibles para las comunidades.

La iniciativa busca reducir la dependencia de la tumba y quema, demostrando que la producción y la conservación pueden convivir.

Bosque seco de República Dominicana con árboles autóctonos
Vivero creado por el Fondo Agua Santo Domingo para la siembra de cultivos agroforestales en El Limón, Pedro Brand. (DIARIO LIBRE/NEAL CRUZ)

Los bosques húmedos continúan siendo el principal reservorio de biodiversidad de la República Dominicana y la fuente de buena parte de sus recursos hídricos. Sin embargo, permanecen sometidos a una presión constante por la expansión agrícola, los conflictos por la tenencia de la tierra, la deforestación y la presencia de especies invasoras.

Su futuro dependerá, en gran medida, de la capacidad de las autoridades, las comunidades y las organizaciones de conservación para encontrar un equilibrio entre la protección de estos ecosistemas y las necesidades económicas de quienes viven dentro o alrededor de ellos.

Exprime tu cerebro

¿Cuánto sabes sobre los bosques dominicanos?

Pon a prueba tus conocimientos sobre nuestros pulmones verdes y descubre tu rango ecológico.

Pregunta 1 de 10

Saber más...

🌱

Semilla curiosa

Aciertos: 0 de 10

Pinar

Nublado

Húmedo

Semihúmedo

Seco

Manglar