La sostenibilidad dejó de ser un complemento reputacional. Certificaciones internacionales y evaluaciones rigurosas confirman que el cuidado del entorno es el corazón del modelo Puntacana.
Durante años, la sostenibilidad fue tratada por buena parte de la industria turística como un complemento reputacional: algo deseable, pero no imprescindible. Ese enfoque ha evolucionado. Hoy, las certificaciones internacionales, las evaluaciones rigurosas y los programas de conservación con resultados medibles tienen un papel cada vez más relevante en la gestión turística. En este contexto, Grupo Puntacana, durante toda su trayectoria, ha consolidado una trayectoria que integra la sostenibilidad a su modelo de desarrollo.
Este compromiso se reafirmó en abril de 2026, cuando tres hoteles de Puntacana Resort, Tortuga Bay Puntacana, The Westin Puntacana Resort y Four Points by Sheraton Puntacana Village, recibieron la certificación Green Key, una de las ecoetiquetas más reconocidas a nivel mundial en gestión hotelera sostenible.
Four Points
The Westin
Tortuga Bay
El proceso de evaluación, que verifica el cumplimiento de estándares ambientales estrictos, arrojó puntuaciones de 92.95% para Four Points, 91.05% para The Westin y 90.85% para Tortuga Bay, todas con Distinción Internacional Green Key. El programa, impulsado por la Foundation for Environmental Education (FEE) y coordinado en el país por el Instituto de Derecho Ambiental Dominicano, evalúa tanto el impacto ambiental de las operaciones hoteleras como la educación ambiental de colaboradores, huéspedes y comunidades.
Ese reconocimiento no aparece de manera aislada. Es resultado directo del trabajo sostenido de la Fundación Grupo Puntacana, el brazo sin fines de lucro del grupo, creada en 1988 como la primera fundación ecológica del país, que desde entonces ha desarrollado programas en conservación ambiental, restauración de arrecifes de coral, manejo de residuos, educación y ecoturismo.
Ese historial se amplió de forma significativa este año con la inauguración del Centro de Innovación Marino (CIM) en Playa Blanca, una instalación científica dedicada a la investigación y restauración de arrecifes, desarrollada en alianza con la Fundación Dominicana de Estudios Marinos (FUNDEMAR) y The Nature Conservancy.
Según explicó Jake Kheel, vicepresidente de Fundación Grupo Puntacana, el centro ofrece una plataforma más robusta para enfrentar la pérdida acelerada de arrecifes en la región, con mejores herramientas y mayor alcance científico.
La sostenibilidad, en este modelo, también se aplica a la infraestructura operativa. El grupo mantiene un programa de descarga cero de aguas residuales y un programa de desarrollo sostenible para mujeres emprendedoras, basado en materiales reciclados (Taller Nuestra Señora de Punta Cana), además de invertir en la capacitación técnica de su propio personal: recientemente, quince colaboradores de una de sus empresas de servicios eléctricos fueron certificados por la Superintendencia de Electricidad bajo estándares energéticos nacionales e internacionales.
Lo que distingue este enfoque es la integración de la sostenibilidad a distintas dimensiones de la operación, respaldada por resultados verificables. Desde la conservación de los ecosistemas hasta la eficiencia energética y el desarrollo de las comunidades, estas iniciativas reflejan una visión de largo plazo en la que el crecimiento turístico y el cuidado del entorno avanzan de la mano. Una forma de entender el lujo que conecta con la esencia de Punta Cana: un destino extraordinario cuya riqueza natural y humana merece ser preservada para las próximas generaciones.