A diferencia de otras industrias, el turismo tiene la capacidad de transformar los territorios donde se desarrolla cuando existe una visión que integra todo su ecosistema
Entre los años 2010 y 2022, Verón–Punta Cana experimentó un cambio que pocas regiones alcanzan, el 82 % de su crecimiento poblacional derivó de personas que llegaron desde otras provincias, atraídas por las oportunidades que el turismo había creado a su alrededor. No por un hotel, sino por todo lo que se genera alrededor de cada proyecto. Ese crecimiento cuenta una historia que supera las cifras de ocupación. Con cada persona que migra llega la demanda de vivienda, salud, educación, transporte y otras actividades económicas.
Un efecto multiplicador que la República Dominicana lleva viviendo más de 20 años y que no se mide solo en habitaciones, sino en regiones que se transforman. Reducir el turismo a hotelería es quedarse en el primer escalón de una cadena de valor que sostiene el crecimiento integral de cada destino. En la República Dominicana, esa cadena tiene un protagonista financiero que lleva más de dos décadas apostándole al sector con una visión que trasciende el crédito hotelero: el Banco BHD.
El Banco BHD no llegó al turismo por tendencia. Llegó cuando apostar por el sector requería convicción más que evidencia de mercado, y durante más de 20 años ha construido conocimiento especializado y relaciones de largo plazo con los actores del sector. Hoy la cartera de crédito al turismo refleja un crecimiento interanual cercano al 30 % y representa aproximadamente el 21 % de la cartera total de Banca Corporativa y Empresarial.
Los proyectos hoteleros e inmobiliarios en los que participa actualmente representan inversiones superiores a los 1,500 millones de dólares, con más de 10,000 empleos directos e indirectos. En los polos cercanos al Aeropuerto Internacional de Punta Cana, el banco participa en el desarrollo de tres nuevos hoteles que iniciarán operaciones entre finales de 2026 y 2027, además de la ampliación de uno existente.
En paralelo, se estructuran tres nuevos proyectos, uno en una zona de expansión turística emergente y dos en Miches. A eso se suma un financiamiento de infraestructura para una empresa prestadora de servicios esenciales al sector y siete proyectos inmobiliarios turísticos donde más del 70 % de las viviendas adquiridas por personas no residentes en nuestro país.
Conocer dónde se realizan las inversiones hoteleras y qué necesidades genera ese crecimiento permite anticipar qué oportunidades se abren para empresas de la cadena de valor. Con esa lógica, el Banco BHD formalizó en 2021 la creación de la división de Servicios Conexos dentro de su Sector Turismo, y se prepara para compartir los aportes del turismo deportivo mediante un estudio de cara a FITUR 2027.
Esa misma visión ecosistémica se materializa en OPEN, una plataforma especializada que reúne soluciones financieras, herramientas de gestión, capacitación y aliados estratégicos para mipymes de la cadena de valor turística: hoteles, operadores, agencias, restaurantes, transportistas y suplidores.
Desde open.bhd.com.do las empresas acceden a una propuesta organizada en cuatro pilares: tu negocio, tus clientes, tus suplidores y tus empleados.
El turismo dominicano tiene el poder de transformar los territorios donde se desarrolla, pero ese impacto no sucede de manera espontánea. Detrás de cada destino que crece hay visión, planificación y una apuesta sostenida por el futuro. Entender el turismo como motor de desarrollo es reconocer su capacidad para generar empleo, movilizar inversiones, fortalecer las economías locales y abrir nuevas oportunidades para las comunidades.